No sé, pero lo había sentido mucho más indirecto que otra veces. Aunque también me sentía perseguida, yo no podía seguir pensando en que él estaba pendiente de mí.
Lourdes:- Creo que no escribiré nada...- me había decepcionado y también estaba un poco asustada.
¡Sólo yo me asustaba con un cumplido! Podía sonar de enferma, que un chico me asuste., pero estaba agradecida de poder haber salido de la oscuridad, de la tristeza má grande de mi vida, de poder seguir viva...
Gabriel: - Otro día será... Sabes que eres buena escribiendo... Como esa vez que escribiste esa historia, la que hace unos meses tuviste que leer enfrente de la clase... ¿Cómo se llamaba? Mmmm...- decía pensante.
Yo sabía a qué historia se refería... No dije nada. Sólo lo miraba atentamente
Gabriel: - "Eco de desesperación"... Casi me haces llorar.- dijo impresionado.- Tienes un punto de vista tan realista que me imaginé a esa chica, esa pelea, su dolor...-
No sabía qué decir, ya que no podía decirle que era un hecho verídico de mi vida. Por supuesto, había cambiado todos los nombres...
Lourdes:- Gracias, fue uno de mis mejores escritos.- dije tratando de sonreír ante todo, tratando de evadir el tema.
Además, de que a él le gustara justo esa historia, ya que debe haber escuchado muchos de mis relatos y poemas. Aunque no lo conocía, no sabía mucho de su existencia, Gabriel estaba hace mucho en mis clases. Justamente él apareció cuando, después de tanto tiempo vino un recuerdo amargo y también reviviéndolo de la misma manera en que había conocido al factor de mis heridas y tristes recuerdos.
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