Me desperté estrepitósamente, reaccionando del recuerdo, al santir el timbre de entrada. Me quedé atónita por lo que había soñado despierta, en eso pensaba mientras caminaba por los pasillos. Entré a mi sala y me senté muy callada y pensativa.
Me sentía rara y desequilibrada al recordar algo que sabía queera mejor olvidar, de lo que creía haber escapado hace tiempo.
Era un tonto recuerdo...
Ya no era esa niña de dieciséis años ...
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