Me sentía bastante bien cada vez que me miraba y me encantaba cuando sonreía. Pero todavía sentía algo muy extraño cada vez que me hablaba o me veía tan expresivamente cautivador
Lourdes: Antes de que parezca una estúpida cada vez que me quedaba paralizada mirando sus ojos marrones, tuve que hablar:- Bueno, es hora de irse.- Aunque me dolía, ya era tarde.
Me paré y me estiré, había estado mucho tiempo allí sentada.
Gabriel: Se paró sin dudar y se quedó mirándome con una carita de tristeza que me estaba matando de ternura.- Pero...¿Por qué te vas? Es temprano, te cocino algo y seguimos hablando.- estaba en frente mío, con esa proposición tan dulce y que parecía tan sincera...
Lourdes:- Gabriel... me debo ir... es tarde.- decirle que no, fue muy forzado de mi parte pero prefería estar sola en mi casa...
No importa por qué, pero era mejor así.(suspiro)
Gabriel se veía disimuladamente decepcionado aunque trataba de darme una sonrisa, mi negación la había dolido un poquito.
Gabriel:- Está bien, te acompaño a la puerta.-
Íbamos caminando hacia la puerta de entrada de su casa, él me abrió la puerta y me dejó pasar primero. La cerró, quedándonos afuera. Gabriel se apoyó en la pared y yo lo miraba estando en frente de él, con los brazos cruzados y revoleaba los ojos.
Todo era silencio, era un poco incómodo quedar tan callados. Gabriel seguía con sus ojos clavados en mí, mientras veía como su pelo se volaba por el viento...
Pero después de sentir ese viento en mi cara, de nuevo, repentino y melancólico,
Este chico me habló...
Gabriel:-Algún día quedamos de vuelta en vernos,
si tú quieres...
Lean y comenten!!! jaja re molesta soy, pero como ya dije, me dan mucha más iniciativa para seguir esta historia, que hasta mí, me sorprende día a día...♥
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